¿Sabes qué eres caro? ¡Sí, gracias!

[PREMESSA] L’articolo su come evitare di piegare il proprio brand alle logiche del prezzo ha riscosso un notevole successo. Commenti, like e condivisioni unite ad una richiesta di traduzione per gli amici spagnoli che seguono il blog. Detto fatto. Buona lettura!


¿Nunca has sufrido una dura entrada por Gerard Piquè? ¿Y un golpe directo de Mike Tyson? ¿No? ¿Nunca? ¿En serio? Tampoco yo. Pero hay una expresión que, a quien se dedica a los servicios, le genera la misma dolorosa sensación.

Estoy hablando de la exclamación:

¡ Uff, eres caro !”

Desesperadoooo…

Esta frase, que a menudo se acompaña con una sonrisa satánica y con ojos que miran hacia arriba para invocar a la divinidad de los precios, ha producido más depresiones que la canciòn “Desperado” de los Eagles.

No niego haber sufrido mucho en el pasado cuando me la decían. Volvía a casa con mil pensamientos, dudas y perplejidad. ¿Ser caro me restaba clientes? ¿Perjudicaba el futuro de mi actividad? La respuesta es NO. De ninguna manera.

Compites con la marca pero no con el precio

Uno de los principales objetivos de una gestión exitosa de tu marca personal es diferenciarse en el mercado. Desmarcarse de la competencia aprendiendo a “luchar” sobre el terreno del brand. Porque si no se compite con el valor de la marca, queda muy poco; solo nos queda “luchar” con el precio con resultados desmotivantes y poco satisfactorios.

No confundas “commodity” con felicidad

Si vendes un producto de supermercado, o “commodity”, como dicen los expertos de marketing, no hay problema. Un papel higiénico (para poner un ejemplo romántico) está siempre disponible en varios sitios. Es siempre igual. Solo puedes cambiar un poco el color y el espesor.

En este caso, los vendedores no pueden añadir ningún valor al producto. Solo queda que competir sobre el precio con promociones y ofertas especiales.

Si trabajas bien en tu marca nunca serás percibido como una commodity. No tendrás que bajarte a ese nivel, porque tu marca habrá resaltado una unicidad que tiene un valor distinto desde el punto de vista cultural, emocional, experiencial y, al final, económico.

¡Antención! No estoy diciendo que desde mañana puedas pedir precios altísimos fuera del mundo. Estoy solo afirmado que debes defender tu singularidad y su efectivo valor, sin plegarla a perversas lógicas de precio.

Controla el Piqué que hay en ti

Si el mercado te elige lo hace porque has adquirido en él una personalidad particular. Has obtenido una función relevante en la mente del consumidor que está así dispuesto a gastar un plus  más para obtener a cambio tus servicios. Y será feliz de hacerlo. ¿Increíble, verdad?

Si, al final, llega alguien que no ha sido capaz de captar la esencia de tu unicidad y te acusa de ser caro, quizás deberías agradacerlo, porque te está recordando cuánto eres capaz de diferenciarte de los demás. O puedes siempre hacer como Gerard Piqué o Mike Tyson…

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